martes, 8 de enero de 2013

CAPÍTULO 37


Narra __(TN)
Me alejé del grupo, lo necesitaba. Todos ahí con su pareja y yo... Empiezo a pensar que no fue buena idea venir. Miro mi vaso. Vacío. Miro al camarero y levanto mi vaso, indicándole que me sirva otro. Le pago y me siento en uno de los taburetes.
Miré a un lado de la discoteca y me pareció ver a David. Negué con la cabeza, serían imaginaciones, o alguien parecido.
Chico: ¿Una chica tan guapa… y sola? –No me dio tiempo a responder cuando se me adelantó alguien-
Chico: Lárgate antes de que te rompa la cara, imbécil. –Le soltó-


Por supuesto que reconocía su voz. Cojo mi vaso y me bajo del taburete con la intención de volver con los chicos.


**: __(TN)…
__(TN): David. –Me giré, enfrontándole-
David: ¿Qué tal… estás? ¿Cómo te va?
__(TN): ¿Podemos ir a hablar a un sitio… más privado?


David me coge de la mano llevándome a fuera, ese simple roce, ese simple contacto, piel con piel hace que me recorra un escalofrío por todo el cuerpo. Instintivamente suelto su mano y la coloco detrás de mí. El me mira, suspira y acaba de salir del recinto.


__(TN): ¿Vienes solo? –Suelto la pregunta intentando demostrar el mínimo interés-
David: No. –Mi corazón se encoje- Con unos amigos. –Mi corazón vuelve a latir-
__(TN): Ah… Quería decirte que lo de que fumaras que es decisión tuya, yo no podía ni puedo interferir en eso… Son tus gustos, yo que sé, solo que me molesto que no me lo dijeras, porque pensé que tenías la suficiente confianza para contarme ese tipo de cosas, pero vi que no. Y pasó lo que pasó. –Cogí aire y lo volví a soltar- Y referente a tu pregunta, de que cómo estoy pues… Voy a ser sincera. Estoy como una puta mierda, hundida, destrozada, triste, vacía… -David se adelantó y me besó- ¿QUÉ HACES?
David: No sé. Pensé que era una señal o algo.
__(TN): -Gruñí- No vuelvas a hacer eso. ¡Si me hubieras dejado terminar habrías escuchado que a pesar de eso no quería volver contigo! –Le miré furiosa- Adiós.


Derramé mi vaso lleno en su cara y luego lancé el vaso de plástico a no sé dónde, volví a entrar mostrando mi pulsera lo más rápido que pude y fui con los demás.


Lucía: ¿Dónde estabas? –Dijo por encima de la música-
__(TN): A fuera, es que me habían llamado.
Mario: Bueno, ¿qué? ¿Pedimos una ronda de chupitos?
Mike: ¡VALE! –Cogió a Judit por la cintura y la sentó en su regazo-


Narra Judit
Mike me pasó un chupito y él se cogió otro, los demás hicieron lo mismo. Y al segundo los pequeños vasos ya se encontraban vacíos. Al tragar ese líquido me ardía la garganta.


Judit: ¿Qué es esto? –Me dirigí a Mike mostrándole el vaso-
Mike: Vodka, ¿por?
Judit: Esta muy fuerte y arde la garganta.  –No dijo nada y se lanzó a mis labios depositando su mano derecha en mi cuello y su izquierda en mi cadera, nuestras lenguas se juntaron formando una guerra, sabía bien-
Mike: -Mordió mi labio antes de separarse- ¿Te he dicho ya que estás… increíblemente irresistible?
Judit: Mmm… -Pensé- No.
Mike: Pues lo estás. –Cogió mi mano- ¿Bailas?
Judit: ¿Contigo? –Bromeé-
Mike: ¡Pues claro! ¿Con quién sino? –Dijo molesto-
Judit: -Empecé a reírme- Claro que sabía que era contigo. Vamos, anda.


Cogí su mano y puse camino a la pista.


Judit: Espera, y mira. –Yo ya iba con unas copas de más y me subí a una pequeña tarima y empecé a bailar, pero no duré ni 2 minutos, cuando Mike ya me había bajado de allí- ¿Qué pasa?
Mike: No me gusta ni quiero que los demás te observen y baboseen mirándote mientras bailas. –Negó- No, no y no.
Judit: Celoso. –Cogí su cara y le besé-


Narra Nicole
Nos encontrábamos Pierre y yo tranquilamente hablando en unos sofás de cuero de color blanco.


Pierre: ¿Cómo te lo estás pasando? –Acarició mi mejilla con su dedo pulgar-
Nicole: Genial. –Sonreí tontamente, y bostecé-
Pierre: ¿Quieres que nos vayamos?
Nicole: No te preocupes. Te lo estás pasando bien.
Pierre: Si yo también quería irme. –Cogió mi mano- ¡Chicos! -__(TN), Mario y Lucía se giraron- Nosotros nos vamos ya, decírselo a los otros.


Respondieron con un ‘Vale, ¡tened cuidado!’. No sé a qué referían, tampoco quería pensar mal. Aun que pensando como eran los chicos seguramente debía de pensar mal, muuuuuuy mal.


Nicole: Oye… -Me paré-
Pierre: ¿Qué pasa?
Nicole: Me… preguntaba si… no sé… si te apetecía quedarte a dormir… ya sabes, en mi casa. –Me costó mi tiempo decirlo, el sonrió-
Pierre: Y tanto que sí. –Se acercó a mí, cogió mi barbilla y besó mi comisura-
Nicole: Eeeeh. –Me quejé sin separarme ni 5 centímetros-
Pierre: ¿Qué? –Rió-
Nicole: Ya lo sabes.
Pierre: Tooonta. –Dijo alargando la “o”. Se volvió a acercar y esta vez sí que me besó en los labios como él sabía hacerlo-


Llegamos a casa y nada más abrir la puerta Pierre me cogió como a una princesa y solté un pequeño grito.


Nicole: ¿QUÉ HACES? –Intenté bajarme-
Pierre: Tenía ganas de hacer eso. –Al cruzar la entrada me bajó y depositó un beso en mi frente-


Subimos arriba y entramos en mi habitación, a continuación bajo lentamente la cremallera de mi vestido rozando sus dedos con mi piel provocando que todo mi cuerpo se tensara. Al bajarla del todo besó  mi nuca y metió sus manos por debajo de la tela de los hombros para que  el vestido cayera.


Pierre: Eres preciosa. –Dijo girándome-
Nicole: -Me ruboricé, estaba delante de él en ropa interior-
Pierre: Ponte una camiseta, vas a coger frío. –Susurró-


Asentí y me giré para buscar una camiseta grande para dormir cómoda.


Pierre: ¿Te importa que duerma solo con camiseta y los calzoncillos? –Rió un poco-
Nicole: N-no.


Me metí en la cama junto a Pierre abrazándome a él a más no poder a causa del poco de frío que hacía.


Pierre: Buenas noches, pequeña.
Nicole: Buenas noches. –Y antes de caer en un profundo sueño le di un pequeño abrazo-

No hay comentarios:

Publicar un comentario