martes, 22 de mayo de 2012

CAPÍTULO 14

Estaba David con Ana, ella se encontraba apoyada en las taquillas jugando con un mechón de su pelo. Los celos se apoderaron de mí. Se reían mucho,  empecé a pensar que David no había cambiado, que seguía siendo el mismo de siempre. En cuanto David se distrajo Ana le besó. No lloraría, no. Esta vez no. Me dí la vuelta, David gritaba mi nombre, le ignoré y entré a clase.
Estaba inmersa en mis pensamientos. La imagen de ellos dos riéndose no se me iba de la cabeza. La profesora me llamó la atención un par de veces, asentía y volvía a pensar en mis cosas. Hasta que me echaron de la clase. Me senté en el pasillo, pero pasó un profesor de guardia y me dijo que ahí no podía estar, que me fuera a la sala de expulsados, donde todo comenzó... con David.
Me dirigí a la sala deseándome no haberme levantado de la cama. Cerré la puerta de un portazo y me senté en una silla que había.

__(TN): Qué asco de día.... -Susurré-

Me dí cuenta de que David también estaba ahí, no intercambiamos ninguna palabra, el silencio incómodo se apoderaba de la sala en segundos.

David: __(TN), déjame que te explique el por qué estaba esta mañana hablando co.... -No le dejé acabar-
__(TN): ¡No! No hace falta que me des ninguna explicación. -Sonreí como pude- Puedes hacer lo que tu quieras, total, estas soltero ya. -Salí de la sala dejándole con la palabra en la boca-

No podía más, entré en el lavabo de chicas y me encerré en uno que había libre. Me senté en la tapa del váter con las piernas flexionadas y mi cabeza la apoyé a mis rodillas. Derrame lágrimas, yo misma me había prometido que no lo haría, pero esto me podía. Llamaron a la puerta.

**: ¿__(TN)? ¿Estás ahí?

Era ella Lucía, rápido le abrí la puerta dejando que pasara para volverla a cerrar y seguir llorando.
Ella me abrazó, le expliqué todo lo ocurrido. Sonó el timbre indicando ya el final de las clases, ella me dijo que iría a coger mi mochila y nos veríamos en la entrada. Lucía tardó 10 minutos.

__(TN): ¿Por qué te tardaste tanto?
Lucía: Verás... entré en tu clase y salí con tu mochila, pero me paró David preguntándome que donde estabas y todo ese rollo. Me costó librarme.

Me acompañó hasta mi casa y se fue. Al entrar divisé a mi hermano en el sofá. Tenía que sonreír y hacer que todo estaba bien, que yo lo estaba. Pero creo que el notó que no era así.

Carlos: Ven aquí, enana. -Me senté a su lado- ¿Qué te pasa? -Me miró-

Al instante le abracé muy fuerte, solté un par de lágrimas, el me las secó, y me dijo que se lo contara. Se lo conté absolutamente todo, le hice prometerme que no le haría nada ni le diría nada. Después subí a mi habitación y ahí pasé toda la tarde, sin salir de ella.

Me llamó Lucía para ver que tal me encontraba. Dijo que por ella vendría a hacerme compañía pero que su madre no le dejaba salir ya que suspendió un examen bastante importante. Mi hermano alrededor de las 20:00 subió a verme, se tumbó a mi lado y me abrazó. Le apreciaba demasiado, era muy protector y me cuidaba muchísimo. No tenía hambre para cenar, mi hermano me convenció para que cenara algo ya que tampoco había comido. Comí un sandwich y me subí ha arriba otra vez. Deseando no levantarme al día siguiente.

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